TAREA SEMANAL # 1
El Curso de Los Secretos


Observa este listado:

1 Tienes un propósito superior.
2.  Estás en comunión con la totalidad de la vida.
3.  Tu conciencia está siempre abierta al cambio: percibe momento a momento lo que ocurre en tu entorno.
4.  Aceptas a los demás como tus iguales, sin prejuicios.
5.  Afrontas cada momento con creatividad renovada, sin aterrarte a lo antiguo o lo gastado.
6.  Tu ser se mueve al ritmo del universo. Te sientes seguro y atendido.
7.  Tu concepto de eficiencia es dejar que el flujo de la vida te traiga lo que necesitas. Fuerza, control y lucha no son tu procedimiento.
8.  Sientes conexión con tu origen.
9.  Estás comprometido con la generosidad, fuente de toda abundancia.
10.Valoras todos los cambios, incluso el nacimiento y la muerte, en función de la inmortalidad.

Ninguno de los puntos anteriores son aspiraciones espirituales, son hechos cotidianos en el plano celular.

En el plano de las celulas:

Propósito superior: Cada célula del cuerpo acuerda trabajar por el bien del todo; el bienestar individual es secundario.
Comunión: Cada célula permanece en contacto con todas las demás.
Conciencia: Las células se adaptan a cada momento. Son flexibles para responder a cada situación. Mantener hábitos rígidos resulta inconcebible.
Aceptación: las células reconocen que cada una es igualmente importante.
Creatividad: Aunque cada célula cumple funciones específicas éstas se combinan de manera creativa. Estar: Las células obedecen al ciclo universal de reposo y actividad. El futuro del cuerpo se incuba en el silencio de la inactividad.
Eficiencia: Las células operan con la menor cantidad posible de energía. El consumo excesivo de alimento, aire o agua resulta inconcebible.
Conexión: Debido a su herencia genética común, las células saben que, en esencia, son iguales.
Dar: La actividad principal de las células es dar, lo que mantiene la integridad del resto.
Inmortalidad: Las células se reproducen para transmitir a su descendencia, sin restricciones, su conocimiento, experiencia y talentos. Es una clase de inmortalidad práctica.

TAREA SEMANAL
Reescribe las 10 cualidades mencionadas y argumenta para cada una de ellas como las pondrías en practica. Permite que las cualidades que componen la sabiduría de tu cuerpo  te guíen durante esta semana. Puedes dedicar una jornada diaria a cada cualidad o practicar todas las que te sean posibles. La intención es extender la zona de confort del cuerpo hacia nuestro comportamiento diario.

Ejemplo:

Propósito superior.
Estoy aquí para servir. Estoy aquí para inspirar. Estoy aquí para amar. Estoy aquí para vivir mi verdad.
Comunión.
Mostraré mí aprecio a alguien a quien nunca lo he expresado. Pasaré por alto la tensión y seré amigable con alguien que me ha ignorado. Expresaré al menos un sentimiento que me ha hecho sentir culpable o avergonzado.
Conciencia.
Dedicaré diez minutos a observar y guardar silencio. Me sentaré a solas con el único fin de sentir mi cuerpo. Si alguien me molesta, me preguntaré qué hay detrás de mi ira y no dejaré de prestar atención hasta que desaparezca la incomodidad.

Aceptación.
Dedicaré cinco minutos a pensar en las cualidades de alguien que me desagrada. Leeré sobre alguna comunidad que considero intolerante e intentaré ver el mundo a su manera. Me miraré al espejo y me describiré exactamente como si fuera la madre o el padre perfecto que me gustaría haber tenido (empezando con la frase: “Para mí eres hermoso”.
Creatividad.
Imaginaré cinco cosas que puedo hacer y que mi familia jamás esperaría, y realizaré al menos una. Esbozaré una novela basada en mi vida (todos los sucesos serán verdaderos, pero nadie adivinará que yo soy el protagonista). Inventaré algo que el mundo necesita desesperadamente.
Ser.
Pasaré media hora en un lugar tranquilo, percibiendo únicamente qué se siente existir. Me recostaré en el pasto y sentiré cómo la tierra se remueve lánguidamente bajo mí cuerpo. Inhalaré tres veces y dejaré que el aire salga lo más suavemente posible.
Eficiencia.
Evitaré controlar al menos dos cosas y veré qué sucede. Observaré una rosa y reflexionaré en la posibilidad de hacer que se abra más rápida o bellamente de lo que lo hace; luego me preguntaré si mi vida ha florecido con tal eficiencia. Me acostaré en un lugar tranquilo cerca del océano o con una grabación de sus sonidos- y respiraré a su ritmo.
Conexión.
Cuando esté con alguien y mi mirada se desvíe, la dirigiré de nuevo a sus ojos. Miraré con aprecio a alguien cuya importancia no he reconocido. Expresaré solidaridad a alguien que la necesita, de preferencia a un desconocido.
Dar.
Compraré el almuerzo y lo daré a una persona necesitada -o iré a una cafetería y comeré con ella-. Elogiaré a una persona por una cualidad de la que se sienta orgullosa. Dedicaré hoy a mis hijos todo el tiempo que deseen.
Inmortalidad.
Leeré un texto sagrado sobre el alma y la promesa de la vida después de la muerte. Escribiré cinco cosas por las que quiero ser recordado. Me sentaré y experimentaré en silencio el lapso entre la inhalación y la exhalación, sintiendo la eternidad en el momento presente.